DANZA ORIENTAL TERAPÉUTICA.

Posts Tagged ‘danzasanación

Por Neferú Iabet, bailarina y danzaterapeuta del Espacio de la Diosa.

Hoy al finalizar un show de Danza Oriental una señora se me acercó y explicó que le encanta la danza, quizás debido a sus raíces libanesas, pero nunca pudo aprender. Le pregunté por qué no intentaba tomar clases a lo que me respondió que ya no estaba en edad de aprender a bailar.

¿A qué edad se puede aprender Danza Oriental? La respuesta va a depender de la finalidad, el para qué queremos aprender a bailar. Si lo que deseamos es convertirnos en una profesional de la Danza Oriental y dedicarnos de por vida a este arte, entonces conviene comenzar desde adolescentes o quizás unos años antes, en una academia prestigiosa que permita a sus alumnas desarrollar todo su potencial y convertirlas en futuras artistas de la danza. Hoy en día muchas academias cuentan con la infraestructura y la calidad docente que las bailarinas necesitan para aprender profesionalmente tanto la Danza Oriental como las danzas árabes.

Pero, ¿si no es eso lo que estamos buscando?… Imaginemos a María, un ama de casa, esposa y madre que desea aprender por el simple gusto de bailar, pero no desea convertirse en profesional. Esta señora puede tener 30, 40, 60 años o más, puede gustar o no de la música clásica, puede no diferenciar entre una danza folclórica y una clásica y puede no haber realizado ejercicio en los últimos 20 o 30 años de su vida y estar algo rellenita. No obstante todo lo que tiene en contra (edad, sobrepeso, falta de ejercicio, y un desconocimiento rotundo de lo que a danzas respecta) no es impedimento para aprender a bailar, y María sólo requiere de tiempo para tomar clases de danza (con una hora a la semana es suficiente).

¿Y qué puede aprender una mujer como ella? Muchas cosas que beneficiarán su vida. A María las clases de danza le van a proporcionar un espacio donde divertirse y conocer a otras mujeres con sus mismas dificultades y deseos de aprender; mejorará su aspecto, revitalizará a su niña interior y ganará elegancia, armonía, flexibilidad y coordinación. Y de paso bajará de peso pues una clase de danza quema muchas calorías.

Al principio será difícil como todo lo nuevo, deberá reforzar su paciencia para superar sus deseos de escapar de la clase. Pero esa sensación dura sólo unas semanas o quizás el primer mes, luego deja lugar a un sentimiento de valoración cuando se percibe que el cuerpo se flexibiliza permitiendo realizar los primeros movimientos redondos de forma satisfactoria. Entonces se descubre que no es imposible, y poco a poco la danza se vuelve accesible y la clase placentera. Es en este momento cuando María se da cuenta que su dinero, tiempo y dedicación sí están dando fruto y convertirse en bailarina oriental es sólo cuestión de tiempo.

El aprendizaje de la danza puede abordarse en cualquier momento de la vida, y el enfoque que se le de dependerá de la finalidad del aprendizaje. Una mujer que desea bailar para sí tendrá ciertas expectativas que serán diferentes de aquellas que tiene una bailarina que desea profesionalizarse para entrar al mercado laboral.

Es importante dejar en claro que si el nivel de exigencia es diferente lo será también el resultado técnico. La danza de una bailarina profesional no será la misma danza que interpretará María aunque ambas hayan dedicado los mismos años a estudiar baile. La ejecución técnica será diferente mientras que el manejo de escenario y de público será inexistente en una bailarina que jamás se haya dedicado a exponer su danza a otros; pero ambas mujeres tendrán mucho en común: la pasión, la alegría, la belleza, la gracia, la femineidad, la dulzura y la satisfacción de ser bailarinas meciéndose a la música y volando con los pies en el suelo.

¿Qué se necesita María para aprender Danza Oriental? Compromiso consigo misma, amor interior, entrega y saber reírse de todas sus equivocaciones. Necesita una docente que acepte el reto de enseñar y transmitir el arte a mujeres muy diversas que, como María, acordaron no pisar un escenario pues no es esa la finalidad de su danza.

Como está fuera de forma porque jamás hizo ejercicio y mucho menos danza, María necesita un ambiente de clase donde exista la camaradería y no la competencia, donde unas y otras se ayuden, apoyen y escuchen, y donde cada mujer sea valorada y respetada, sin presiones permitiendo que sus capacidades se desarrollen en forma suave pero constante. A María, al igual que todas nosotras, no le gusta hacer el ridículo ni que se rían de ella y tiene mucho para dar, para compartir y para enseñar también. Puede aprender a bailar pero en el lugar correcto y con el método de aprendizaje correcto, que se amolde a ella y a sus necesidades (y no al revés), y le permita practicar la danza como una filosofía de vida y de crecimiento interior.

Animo a todas las Marías que se consideran “mayores”, “gorditas”, “viejas”, “duras”, “tímidas”, a dejar de lado sus preconceptos y experimenten una clase de danza. Sólo quien no se anima desconoce la fuerza de su voluntad y la hermosa bailarina que puede llegar a ser.

 

Anuncios

Espacio de Danza Sanación.

Clases de danzaterapia para adultas lunes y martes a las 15 hs.

Clases de Danza Oriental de enfoque terapéutico (no es danza árabe): lunes y martes 16:30 hs, miércoles de las 15:00, 16:30 y 18:00 hs., y viernes 15:00, 16:30, 18:00 y 19:00 hs.
Las mujeres embarazadas se pueden sumar a las clases a partir del tercer mes de gestación.

Más información en la web: http://danzaterapia-oriental.webnode.com.uy/programas/

Dirige Neferú Iabet.

Espacio de la Diosa: San José 1226 Apto. 401
Edificio Piazza Duomo
Cel y WhatsApp: 096 314 587

Por Neferú Iabet, danzaterapeuta del Espacio de la Diosa.

Bailarina Nesrine (Brasil)

Cuando hablamos de Danza Oriental con enfoque terapéutico no nos referimos a la danza de escenario ni a la preparación que requiere transformarse en un artista de la danza. La danza que se ofrece como terapia es un camino de introspección, de autodescubrimiento por medio del movimiento consciente. Es una búsqueda más que un entrenamiento físico, es una motivación que nos lleva a identificarnos como mujer.

Las mujeres que se encuentran en una búsqueda de su identidad femenina es porque no se reconocen como femeninas, sensuales y sexuales (sin mezclar las dos cosas). La sexualidad de la mujer puede llegar a opacarse por la falta de conexión con su cuerpo (debido a prejuicios y malinterpretaciones). Muchas mujeres “experimentan” la vida a través de la mente y desnaturalizan el cuerpo alejándose cada vez más de las emociones y sensaciones que éste aporta. La vida no pasa por la mente, ¡pasa por el cuerpo! Experimentamos a través y con nuestro cuerpo, nos conectamos a través y con nuestro cuerpo y exteriorizamos miedos y emociones mediante el cuerpo. El cuerpo se convierte entonces en el vehículo a través del cual nos comunicamos y manifestamos en el mundo y nos reconocemos parte de él. Esta comunicación comienza en nosotras, a través de un diálogo interior que se va haciendo cada vez más fluido e intenso. Cuanto más fluida sea nuestra comunicación interior más fácil nos será comunicar nuestros deseos, ideas, necesidades, etc. Y la danza puede despertar esa comunicación y fortalecerla.

¿Qué aporta la danza? Nos obliga a vivir en el momento presente porque la danza está relacionada directamente a la música y a sus tiempos. La danza nos enseña a vivir cada momento (tiempo musical) con intensidad para luego soltarlo y pasar al momento siguiente, porque la música fluye y nos obliga a fluir con ella. Al estar tan conectada la danza a la música nos enseña a escuchar hacia afuera y hacia adentro. Aprendemos a disfrutar tanto la música como el movimiento, a aquietar nuestra mente para lograr escuchar, aquietar nuestros miedos y preocupaciones para escuchar esa nota lejana y sumarla como una pieza más al rompecabezas musical.

Cuando bailamos la música le habla al corazón y la mente hace silencio para escuchar ese diálogo precioso. El cuerpo se vuelve un estallido de sonidos y nos va guiando con cuidado a través de ritmo y melodía hasta confundirnos con la música. ¿Será por esta singular alianza entre música y cuerpo que la danza es considerada una meditación en movimiento?

Het-Iunet Espacio de la Diosa
San José 1226 Apto. 401
Edificio Piazza Duomo
Cel/Whatsapp: 096 314 587

Web: http://danzaterapia-oriental.webnode.com.uy/

Montevideo – Uruguay

El ejercicio en la edad adulta es una herramienta vital para el bienestar, la salud física y mental. El baile por sí solo es una opción acertada de ejercicio para los adultos mayores, ya que es una práctica de bajo impacto, es divertido, alegre y demanda concentración y agilidad.

En esta etapa de la vida el ejercicio físico moderado es importante para no perder la fuerza muscular y la resistencia. La danza terapéutica es de gran ayuda cuando está dirigida específicamente a las mujeres en edad adulta.

Es un ejercicio aeróbico que trabaja el músculo cardíaco y es apropiado tanto para mujeres sanas como para aquellas con condiciones médicas preexistentes como la hipertensión. El ejercicio constante eleva el ritmo cardíaco y bombea oxígeno más rápido a través de la sangre. Los movimientos aeróbicos, como los vibrados de cadera, ayudan a mejorar los niveles de energía, a reducir riesgos de presión arterial alta, a prever enfermedades del corazón y de diabetes. Además de fortalecer el corazón mejora el estado de ánimo general.

La danza enseña a moverse y girar en diferentes direcciones, mejorando el equilibrio y movimiento de los pies, lo que puede disminuir el riesgo de sufrir una caída. El baile anima a las mujeres adultas a moverse y esto ayuda a mejorar el equilibrio general, la resistencia y la velocidad de la marcha, que son los principales factores de riesgo de caídas.

Algunos de los beneficios que se obtienen al practicar Danza Oriental Terapéutica:

  • Se queman calorías.

  • Fortalece la memoria al practicar secuencias cortas de pasos.
  • Mejora la coordinación, la postura y el equilibrio, lo cual ayuda a que se pueda caminar mejor y con menos riesgo de caídas. Al mejorar la postura también reduce los dolores de cuello y espalda.
  • Fortalece el corazón y reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas.
  • Mejora la coordinación motora, así como también la noción corporal.
  • Es un ejercicio de bajo impacto que no lastima las articulaciones pero las pone a trabajar.
  • Aumenta la autoestima y motivación siendo aconsejada para personas con problemas de depresión.
  • Se socializa y da sentido de pertenencia al estar en un grupo.

La danza terapéutica para adultas mayores no requiere de ningún conocimiento previo ni entrenamiento especial. El adquirir las nociones necesarias para bailar se debe a la enseñanza personalizada que respeta los tiempos y límites de cada alumna instándola a aprender, descubrir y desarrollar sus habilidades.

Anímate a probar una clase para descubrir todo lo que la danza tiene para ofrecerte.

Siempre consulta con tu médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicios.

Horarios de las clases para adultas mayores. 

Danza Sanación

Lunes o martes a las 15 hs.

Valor de las clases:

1 hora a la semana_ 1.300 pesos mensuales.

No se cobra matrícula ni la clase de prueba (la falta de dinero no es impedimento para realizar esta actividad, ante cualquier duda consultar otras opciones de retribución)

Danza Oriental

¿Qué es la Danza Oriental?

La Danza Oriental es un legado del pasado antiguo que conecta a la mujer occidental moderna, activa, profesional, con la esencia de lo femenino que no tiene tiempo ni espacio. Es una herramienta que nos revela y permite conectarnos con nuestras más profundas raíces, con nuestro ser mujer, nuestra femineidad, nuestra energía. Una sabiduría ancestral que toma la forma de danza, careada por y para la mujer. Es la personificación de la Diosa Madre, que se manifiesta en los movimientos, el ser y sentir de la bailarina en la cual toma forma.

Esa energía que se hace una con la mujer le permite explorar otros mundos, los del sentimiento y las emociones; le permite una comunicación sin necesidad de palabras, un expresarse con la mirada, los gestos, la alegría… La Danza Oriental desarrolla el lenguaje del alma, permite un aflorar del ser de cada mujer, de la madre, la niña, la sabia, la hechicera, la diosa que existe dentro de cada una de nosotras.

¿Qué tipo de mujer puede practicar Danzaterapia Oriental?

La respuesta es simple, TODAS, porque todas las mujeres se benefician de la danzaterapia. ¡Si puedes caminar también puedes bailar! Esta terapia no discrimina a ninguna mujer no tiene límites de edad ni requiere un peso ideal para poder aprenderla.

¿Cuáles son los requisitos para practicar Danzaterapia Oriental?

Ser mujer: ser muy paciente con una misma; ser conciente y alegrarse por los logros que se van adquiriendo mediante la práctica; darse permiso para divertirse y expresarse; amar y respetar el cuerpo; tener constancia y aprender de los propios errores sin castigarse ni maltratarse cuando nuestros propósitos aun se ven lejanos. en fin, ser la mejor amiga y aliada de una misma.

¿Cómo se aprende Danza Oriental? ¿Cómo se trabaja en clase?

A través de los años la experiencia me fue enseñando que lo importante no es el resultado, sí el proceso de aprendizaje. Es durante el aprendizaje de un determinado movimiento que la mujer tiene la opción de aprender más sobre sí misma; igualmente va localizando e identificando su cuerpo, y se va acostumbrando a saber dónde están todas sus partes para expresar sentimientos a través de ellas. Los movimientos se repiten una y otra vez, permitiendo así el desbloqueo de emociones del nivel físico. Con la práctica constante se trabaja todas y cada una de las partes del cuerpo disciplinándolo de tal manera que, acompañando el ritmo de la música, ser produce una alegría y felicidad que sólo experimenta quien está bailando.

Durante las clases vamos trabajando desde la expresión de los ojos, pasando por los movimientos ondulantes de cadera, las vibraciones de hombros, los giros de muñecas… y todo disociado, es decir, si se mueve el cuello el resto del cuerpo está quieto y en reposo. La clase de danza tiene un ahora de duración durante la cual se da tiempo y espacio a cada bailarina, el trabajo es completamente personal dependiendo del tiempo de asimilación de cada una. El ritmo de trabajo lo implementa la propia alumna, aquí no existe la competencia ni el llegar todas al mismo tiempo y al mismo lugar. Se promueve la diversión y la alegría, algo infaltable en toda clase de Danza Oriental debido a que la danza lleva alegría en sí misma.

Mi método personal apunta a explotar los dones naturales de la mujer como son la creatividad y la capacidad de transmitir. Por esto aliento la espontaneidad a la hora de bailar; una coreografía puede ayudar a aprender a escuchar la música pero se hace obsoleta a la hora de liberar el alma de la mujer. La creatividad femenina merece respeto y un lugar apropiado donde se desarrolle en todo su potencial, sólo así dará frutos. La finalidad de la clase es llegar a crear una danza libre que nazca espontáneamente con sólo oír una melodía; es entonces cuando el cuerpo responde a los sentimientos y la bailarina se muestra en todo su esplendor.

¿Cuáles son los beneficios de bailar?

¿Qué voy a conseguir tomando clases de Danzaterapia Oriental?

Los beneficios son muchísimos. Voy a enumerar sólo algunos de los que considero más importantes:

  • Combate el stress
  • Alivia la tensión muscular
  • Mejora el sistema circulatorio
  • Desarrolla la coordinación motora
  • Desarrolla el gusto artístico y la musicalidad
  • Adelgaza y modela la figura
  • Eleva la autoestima y el nivel de resistencia a la frustración (especialmente indicada para superar problemas de timidez)
  • Corrige malas posturas
  • Trabaja la sensualidad, tornando a la mujer más graciosa, femenina y delicada
  • Favorece los procesos biológicos femeninos
  • Mejora la vida sexual de la mujer
  • Aumenta la alegría, ya que conecta a la mujer con su Diosa Interior

Esos son tan sólo algunos de los beneficios. Es importante destacar que la Danza Oriental NO es un ejercicio de impacto, por lo tanto NO lastima las articulaciones y puede practicarse a cualquier edad, sin importar el peso corporal.

Está recomendado para recuperar la silueta luego del embarazo y para perder peso pero sin ganar masa muscular. Es un ejercicio que redondea las caderas femeninas haciéndolas más firme y brindando fuerza y control en la zona pélvica, lo que se resume en un mayor disfrute sexual. Endulza los rasgos y brinda delicadeza a los gestos femeninos, el trabajo constante de manos y brazos termina facilitando el movimiento y haciéndolo más suave y agradable.

Como ocurre en todo proceso curativo en el que se utiliza el cuerpo, si los movimientos no son controlados y realizados del modo correcto pueden terminar lastimándonos. Debido a lo cual es de suma importancia que el aprendizaje de la Danza Oriental Terapéutica esté supervisado por una docente especialista. Si esta danza es ejecutada con posturas incorrectas se lastima la columna. Igualmente se corre el riesgo de perder mucho tiempo y energía en el aprendizaje para finalmente sentirse deprimida y decepcionada.

La Danzaterapia Oriental debe estar orientada a procurar elevar el nivel de resistencia a la frustración, primer sentimiento que la bailarina debe aprender a controlar. Por eso es recomendable tener mucho cuidado a la hora de elegir a la profesional encargada de transmitir la técnica milenaria de la Danza del Oriente.

 
Neferu Iabet
Danzaterapeuta, bellydancer
 tarjeta
 

¡Hola! ¡Bienvenidas a Het-Iunet el Espacio de la Diosa!

En nuestro Espacio le damos prioridad a nuestra esencia femenina, a nuestros sentimientos y creatividad. En cada encuentro vamos develando el antiguo arte de la Danza Oriental que compartimos unas con otras; nos reencontramos con nosotras mismas y con nuestro potencial; nos damos permiso para distendernos, divertirnos y ser felices.

Het-Iunet es para eso, para compartir, vivenciar y transmitir los secretos de la Danza del Oriente y del arte de ser mujer.

Actividades que realizamos en nuestro Espacio:

- Clases de Danza Oriental con enfoque terapéutico.

- Clases de Danza Oriental terapéutica para adultas mayores y para embarazadas.

- Danza Sagrada Femenina.

- Lectura de Registros Akáshicos.

- Iniciación en los niveles I y II de Registros Akáshicos.

- Iniciaciones de Reiki Usui y Reiki Seichim (Sanación Egipcia).

- Seminarios de Reiki.

- Encuentros vivenciales de Filosofía Egipcia Ancestral.

- Talleres femeninos.

- Espectáculos de Danza Oriental con el ballet Jaial Sharki.

ARTÍCULOS VARIOS

Categorías