DANZATERAPIA ORIENTAL

¡¡¡Feliz Día a todas las Mamás!!!

Posteado por: Neferu Iabet en: 13 mayo 2012



 Felicidades a las mujeres verdaderas que asumieron con absoluta valentía el desafío de dar a luz.
Feliz Día a las mujeres todo terreno, leonas de la vida,  comprometidas a fondo con la gran tarea de educar y sobre todo de dar…
AMOR INCONDICIONAL.



¡FELIZ DÍA DE LA MADRE!

La danza de la luna.

Posteado por: Neferu Iabet en: 3 marzo 2012

Tabla de horarios de las actividades del Espacio Het-Iunet

Posteado por: Neferu Iabet en: 29 febrero 2012

 

 

La Danza Oriental Terapéutica da la posibilidad de sentir alegría, confianza y seguridad. Permite transformar lo dado, crear una respuesta a situaciones nuevas, y crear una nueva respuesta a situaciones viejas. La técnica promueve la actitud activa de las alumnas que se vuelven protagonistas de su propia sanación, brindando herramientas para continuar y planificar sus vidas.

Por ser una danza creada por y para la mujer consigue desbloquear los sentimientos mediante movimientos sencillos, suaves y femeninos. Existen movimientos para activar cada uno de los principales centros de energía y trabajamos en mantener este equilibrio.

La libertad es un elemento de vital importancia para el desarrollo de este trabajo. La creatividad se va desarrollando mediante la danza espontánea, al mismo tiempo que se fortalece la autoestima y la confianza.

No hay limitaciones de edad o grado de disponibilidad del movimiento para las mujeres que incursionan en este arte.

Recomendado para mujeres con dolores corporales producto del stress, problemas de circulación, timidez, miedos, angustia, depresión, ansiedad, trastornos sexuales, exceso de peso y trastornos inconscientes que afectan la personalidad anímica. Facilita la recuperación post parto.

Maestra Neferú Iabet

Horarios

 Lunes 18 hs.

Martes 19 y 20:15 hs.

Miércoles 15, 16, 19 y 20:15 hs.

Viernes 19 y 20:15 hs.

 

- Costo por una clase semanal $ 450 pesos mensuales.

- Dos clases semanales $ 700 pesos mensuales.

- Tres clases semanales $ 850 pesos mensuales.

-Clase de prueba $ 120 pesos.

No se cobra matrícula.

 

Consultas: 

Cel.: 096 314 587

E-mail: neferu.iabet@yahoo.com.ar

 

Espacio de Danza y Arte Femenino

Het-Iunet

Tacuarembó 1442 Apto. 906

Edificio Torre del Cordón

Montevideo–Uruguay

Facebook: www.facebook.com/Espacio.Het.Iunet

Sitio Web: www.wix.com/neferu/danzaterapia

Curso de Instructorado de Yoga Integral 2012

Posteado por: Neferu Iabet en: 6 febrero 2012

El total del curso son 10 módulos, 1 módulo por mes que se impartirá el  tercer sábado de cada mes de 9 a 18 hs,  con 1 hora de almuerzo compartido.
Cada alumno tendrá 8 clases prácticas mensuales. Consultar horarios.

Al finalizar el curso, en el mes de noviembre, realizaremos un retiro (lugar a confirmar). El costo del mismo será el pasaje y la estadía.

Habiendo cumplido destacadamente las asistencias y las tareas domiciliarias, en el modulo nº 10 el alumno realizará el examen final, siéndole otorgado el certificado de Instructor de clases prácticas.

Este certificado lo habilita a impartir clases prácticas dentro de la R.O.U.

Costo por módulo $ 2000 pesos uruguayos. No se cobra matrícula
Se entregará material escrito de todo lo que se realice dentro del curso incluyendo CD y DVD.

Comienzo del curso: sábado 17 de marzo del 2012.

Docentes:

Profesora-Instructora Alheyde Rajbar.

Licenciada en Nutrición: Adriana Gonzales

Escríbenos al correo: alehyde24@hotmail.com

Cel.: 099 756 260


 
 

Tacuarembó 1442 Apto. 906 esq. 18 de Julio

Edificio Torre del Cordón.

E-mail: neferu.iabet@yahoo.com.ar

Facebook: www.facebook.com/Espacio.Het.Iunet 

Sitio web: www.wix.com/neferu/danzaterapia  


No hay años malos…

Posteado por: Neferu Iabet en: 18 enero 2012

Mi percepción a medida que envejezco es que no hay años malos. Hay años de fuertes aprendizajes y otros que son como un recreo, pero malos no son.

Creo firmemente que la forma en que se debería evaluar un año tendría más que ver con cuánto fuimos capaces de amar, de perdonar, de reír, de aprender cosas nuevas, de haber desafiado nuestros egos y nuestros apegos. Por eso, no debiéramos tenerle miedo al sufrimiento ni al tan temido fracaso, porque ambos son sólo instancias de aprendizaje.

Nos cuesta mucho entender que la vida y el cómo vivirla depende de nosotros, el cómo enganchamos con las cosas que no queremos, depende sólo del cultivo de la voluntad. Si no me gusta la vida que tengo, deberé desarrollar las estrategias para cambiarla, pero está en mi voluntad el poder hacerlo. “Ser feliz es una decisión”, no nos olvidemos de eso.

Entonces, con estos criterios me preguntaba qué tenía que hacer yo para poder construir un buen año 2012/2013 porque todos estamos en el camino de aprender todos los días a ser mejores y de entender que a esta vida vinimos a tres cosas:

-a aprender a amar

-a dejar huella

-a ser felices

En esas tres cosas debiéramos trabajar todos los días, el tema es cómo y creo que hay tres factores que ayudan en estos puntos:

1) Aprender a amar la RESPONSABILIDAD como una instancia de crecimiento. El trabajo sea remunerado o no, dignifica el alma y el espíritu y nos hace bien en nuestra salud mental. En Chile el significado del cansancio es visto como algo negativo de lo cual debemos deshacernos y no cómo el privilegio de estar cansados porque eso significa que estamos entregando lo mejor de nosotros. A esta tierra vinimos a cansarnos, para dormir tenemos siglos después.

2) Valorar la LIBERTAD como una forma de vencerme a mi misma y entender que ser libre no es hacer lo que yo quiero. Quizás deberíamos ejercer nuestra libertad haciendo lo que debemos con placer y decir que estamos felizmente agotados y así poder amar más y mejor.

3) El tercer y último punto a cultivar durante el 2012 es el desarrollo de la FUERZA DE VOLUNTAD, ese maravilloso talento de poder esperar, de postergar gratificaciones inmediatas en pos de cosas mejores. Este a mi juicio es el gran elemento a educar no sólo el 2012 sino que durante todo el siglo XXI.

Es dentro de todo este trabajo donde nos debiéramos concentrar en:

a.. Sentarnos en la mesa en familia, mínimo una vez a la semana, ojala todos los días.

b.. Apagar las pantallas mientras estamos comiendo, no contestar teléfonos, sentir que los únicos ruidos que se escuchan sean los de nuestras voces.

c.. Hacernos cariño y tratarnos bien como país y como familia, saludarnos en los ascensores, saludar a los guardias, a los choferes de las micros, sonreír por lo menos una o varias veces al día. Querernos.

d.. Crear dentro de nuestras casas, hogares. Y para eso tiene que haber olor a comida, cojines aplastados y hasta manchados, cierto desorden que acuse que ahí hay vida. Nuestras casas, independientes de los recursos, se están volviendo demasiado perfectas que parece que nadie puede vivir adentro.

e.. Tengamos contacto con la naturaleza, juguemos, riamos y démonos el tiempo de compartir con los abuelos, imprimámosle las fotos para que las vean como a ellos les gusta y disfrutemos de sus sabidurías. Obliguemos a nuestros hijos a compartir con ellos, así entenderán sus historias.

f.. Tratemos de crecer en lo espiritual, cualquiera sea la visión de ello. La trascendencia y el darle sentido a lo que hacemos tiene que ver con la inteligencia del nuevo siglo: la inteligencia espiritual.

g.. Tratemos de dosificar la tecnología y demos paso a la conversación, a los juegos “antiguos”, a los encuentros familiares, a los encuentros con amigos, dentro de casa. Valoremos la intimidad, el calor y el amor dentro de nuestras familias. Si logramos trabajar en estos puntos y yo me comprometo a intentarlo habremos decretado ser felices, lo cual no nos exime de los problemas, pero nos hace entender que la única diferencia entre alguien feliz o no, no tiene que ver con los problemas que tengamos sino que con la ACTITUD con la cual enfrentemos lo que nos toca.

Este 2012 vendrá con lo que tenga que venir, todo será necesario y maravilloso, lo bueno, lo malo, lo bonito y lo feo, acojámoslo con amor y con gratitud y con el alma abierta a todo lo que tendremos que aprender de él.

Autora Pilar Sordo

Neferú Iabet Bailarina Oriental.

Posteado por: Neferu Iabet en: 6 noviembre 2011

Las emociones, por el Dr. Jorge Carvajal Posada.

Posteado por: Neferu Iabet en: 8 septiembre 2011

 

El cuerpo es como un espejo, donde se reflejan los patrones de organización de la consciencia de los planos energético, emocional y mental. Promover la salud del cuerpo físico es una tarea imposible si simultáneamente no adquirimos salud emocional, que no será construida por la ausencia de emociones negativas sino por un sano aprendizaje emocional pues, aún más que el intelecto, las emociones son instrumentos del conocimiento.

Nuestros gestos, sonrisas, tristezas, obsesiones, miedos, iras, alegrías, son emociones que dejan impacto en el cuerpo. Algunas emociones básicas están determinando buena parte de nuestra fisiología. La unidad psico-fisiológica que se forma entre la mente y las emociones -comportamiento psicológico-, y el cerebro y el cuerpo -comportamiento fisiológico- explica buena parte de lo que son nuestras enfermedades.

Este sistema cuerpo-mente no es sin embargo una dualidad, porque nuestras emociones y actitudes están tan íntimamente integradas a nuestra fisiología, que ahora no tiene sentido discutir si fue primero el huevo o la gallina; lo cierto es que es posible incidir simultáneamente sobre la totalidad del ser, si no desconocemos la sincronicidad y multi-dimensionalidad de una aparente diversidad, que revela su indivisible unidad. Tratamos de aliviar nuestro cuerpo físico y nuestro cuerpo de energía, pero un porcentaje muy significativo de nuestras enfermedades no tienen su origen en el cuerpo, son producto de la distorsión de nuestra identidad en el plano emocional. Corregir los males desde su origen, supone armonizar la vida desde ese plano de las emociones donde un día empezamos a perder el rumbo.

Las emociones son una vía de transición entre el cuerpo o nivel mental de la consciencia, y el cuerpo físico. Esta vía presenta una intrincada red de codificación, transmisión y decodificación de señales en el cuerpo físico conocida en la medicina como la red de neuropéptidos y sus receptores, una verdadera estrategia de respuesta integral del organismo físico al movimiento de las emociones.

Cada emoción es automáticamente seguida por una respuesta simultánea de muchos órganos y sistemas. Es el código del sentir, el lenguaje de la sensibilidad total del organismo que se comporta como una antena de procesamiento emocional. En el sentir, tenemos un código de respuesta de la totalidad, lo que nos da una idea de la tremenda importancia terapéutica del equilibrio emocional.

El cuerpo es como un espejo, donde se reflejan los patrones de organización de la consciencia de los planos energético, emocional y mental. Promover la salud del cuerpo físico es una tarea imposible si simultáneamente no adquirimos salud emocional, que no será construida por la ausencia de emociones negativas sino por un sano aprendizaje emocional pues, aún más que el intelecto, las emociones son instrumentos del conocimiento.

Muchas memorias emocionales, programadas y retenidas desde la infancia, inciden poderosamente sobre nuestras actitudes determinando nuestro estilo de vida y nuestra salud global. Esto significa que las actitudes erróneas, origen de buena parte de nuestras enfermedades crónicas, son producto del aprendizaje condicionado, que perpetúa patrones de comportamiento reforzados por la familia o la cultura.

La enfermedad, como la salud, es total, e involucra con frecuencia actitudes emocionales de origen cultural. La represión sostenida de las emociones genera sentimientos permanentes que, vía moléculas efectoras -neuropéptidos y neurotransmisores- afectan el sistema nervioso, y por su canal, el sistema endocrino e inmunológico; a su vez, vía sistema circulatorio, éstos se comunican con todas las células del organismo. Esto no es una secuencia lineal de eventos, sino un frente de onda que barre sincrónicamente todos los sistemas, que se comportan en el cuerpo corno un radar para nuestra onda emocional.

En el cáncer, en las enfermedades degenerativas o enfermedades crónicas, un componente importante es la actitud hacia la vida, actitud que se encuentra impresa en el cuerpo. Aunque esa no es la única causa, también hay factores genéticos, hereditarios, metabólicos y del medio ambiente, probablemente todos ellos no alcanzan a ser el cincuenta por ciento del problema.

El hecho de tener un padre diabético no se traduce en que estemos condenados a la diabetes significa que la diabetes es una posibilidad que depende de muchas otras cosas: medio ambiente, educación, alimentación, actitudes hacia la vida y hacia nuestro entorno.

Se ha visto que aún en los tumores malignos como los de colon y de seno, en los que se ha constatado una relación genética en algunos grupos familiares, el factor genético no alcanza a explicar más que alrededor del cinco por ciento de la incidencia.

El cáncer no tiene una sola causa, miles de factores promueven su desarrollo. Hablando en un sentido biológico estricto, todos desarrollamos cáncer porque tenemos miles de células que se degeneran todos los días, la única diferencia es que el organismo las reconoce, las aísla, las anula y protege las células normales. Por eso en el cáncer, es más importante lo que nos ocurre adentro, que lo que nos ocurre afuera.

Íntimamente ligadas con el auto-reconocimiento tanto en el plano psíquico como en el nivel inmunológico, nuestras vivencias interiores son el contexto en el que la salud o la enfermedad tienen sus raíces. El auto-reconocimiento es la imagen revelada por el espejo en el que nos estamos mirando por dentro; ese espejo está hecho de una sustancia reflectora básica que son nuestras emociones, y éstas determinan nuestra actitud hacia el mundo.

El resentimiento, la amargura, la tristeza, la depresión crónica, pueden generar cáncer, lo que no sucede por ejemplo con la alegría. La alegría, emoción clave que nace del corazón, es una emoción que lleva al desapego, a liberamos de la aversión, a salir de la ignorancia, a ser lo que realmente somos.

El amor que vive en nuestro corazón es el factor integrador que nos protege. De todas maneras, con o sin cáncer, lo importante en la vida desde el punto de vista de las emociones, es entender que éstas son una estrategia de aprendizaje. Aprendemos de las emociones, así como aprendemos lecciones de matemáticas.

En la vida diaria, cada emoción es una experiencia viva que nos permite aprender lecciones que llenan la vida de significado. Lo importante en la vida no es que tengamos o no cáncer, no es que nos vamos a morir o no, porque de todas maneras todos nos vamos a morir, lo más importante es aprender el significado. Cuando hacemos significativos los eventos tanto los positivos como los negativos, le damos sentido a la vida; ésta es la fase más importante en el proceso de la sanación. La genuina sanación es mucho más que el proceso racional de entender aquello que nos pasa, es sobre todo la capacidad de incorporar emociones y sentimientos que nos llevan a la comprensión y a rescatar el sentido, donde todo conocimiento se convierte en vivencia.

La consciencia es como una antena sensible, en la que las emociones son el componente que aporta sensibilidad y colorido. En términos humanos, toda forma de consciencia involucra algún tipo implícito de colorido emocional. Aunque así pareciera, no hay conocimientos abstractos o asépticos, todos están contaminados de algún sentir en un plano emocional abstracto o concreto. Aún el matemático que descubre una fórmula, no está exento del sentimiento de admiración que la perfección le produce. Un físico lo es, porque las que consideramos leyes duras y más de la física han despertado una emoción recóndita en su corazón. Nadie que haya hecho algo significativo para la historia de la humanidad, ha podido realizarlo sin la vivencia de una pasión intensa.

 

 

 

 

 

 

Fórmula para crecer.

Posteado por: Neferu Iabet en: 11 agosto 2011

Mi percepción a medida que envejezco es que no hay años malos. Hay años de fuertes aprendizajes y otros que son como un recreo, pero malos no son. Creo firmemente que la forma en que se debería evaluar un año tendría más que ver con cuánto fuimos capaces de amar, de perdonar, de reír, de aprender cosas nuevas, de haber desafiado nuestros egos y nuestros apegos. Por eso, no debiéramos tenerle miedo al sufrimiento ni al tan temido fracaso, porque ambos son sólo instancias de aprendizaje.

Nos cuesta mucho entender que la vida y el cómo vivirla depende de nosotros, el cómo enganchamos con las cosas que no queremos, depende sólo del cultivo de la voluntad. Si no me gusta la vida que tengo, deberé desarrollar las estrategias para cambiarla, pero está en mi voluntad el poder hacerlo. “Ser feliz es una decisión”, no nos olvidemos de eso.

Entonces, con estos criterios me preguntaba qué tenía que hacer yo para poder construir un buen año  porque todos estamos en el camino de aprender todos los días a ser mejores y de entender que a esta vida vinimos a tres cosas:
-a aprender a amar 
-a dejar huella
-a ser felices

En esas tres cosas debiéramos trabajar todos los días, el tema es cómo y creo que hay tres factores que ayudan en estos puntos:

   -Aprender a amar la responsabilidad como una instancia de crecimiento. El trabajo sea remunerado o no,  dignifica el alma y el espíritu y nos hace bien en nuestra salud mental. 

Ahora el significado del cansancio es visto como algo negativo de lo cual debemos deshacernos y no cómo el privilegio de estar cansados porque eso significa que estamos entregando lo mejor de nosotros. A esta tierra vinimos a cansarnos,……. para dormir tenemos siglos después.

   -Valorar la libertad como una forma de vencerme a mi misma y entender que ser libre no es hacer lo que yo quiero. Quizás deberíamos ejercer nuestra libertad haciendo lo que debemos con placer y decir que estamos felizmente agotados y así poder amar más y mejor.

   -El tercer y último punto a cultivar el desarrollo de la fuerza de voluntad, ese maravilloso talento de poder esperar, de postergar gratificaciones inmediatas en pos de cosas mejores. 
Hacernos cariño y tratarnos bien como país y como familia, saludarnos en los ascensores, saludar a los guardias, a los choferes de las micros, sonreír por lo menos una o varias veces al día. Querernos. 


Crear calidez dentro de nuestras casas, hogares, y para eso tiene que haber olor a comida, cojines aplastados y hasta manchados, cierto desorden que acuse que ahí hay vida. Nuestras casas independientes de los recursos se están volviendo demasiado perfectas que parece que nadie puede vivir adentro.


Tratemos de crecer en lo espiritual, cualquiera sea la visión de ello. La trascendencia y el darle sentido a lo que hacemos tiene que ver con la inteligencia espiritual.


Tratemos de dosificar la tecnología y demos paso a la conversación, a los juegos “antiguos”, a los encuentros familiares, a los encuentros con amigos, dentro de casa. Valoremos la intimidad, el calor y el amor dentro de nuestras familias.


Si logramos trabajar en estos puntos y yo me comprometo a intentarlo habremos decretado ser felices, lo cual no nos exime de los problemas, pero nos hace entender que la única diferencia entre alguien feliz o no, no tiene que ver con los problemas que tengamos sino que con la ACTITUD con la cual enfrentemos lo que nos toca.

Autora Pilar Sordo, psicóloga (foto)

Los Tres Escalones de la Evolución Personal

Posteado por: Neferu Iabet en: 25 julio 2011

La vida siempre plantea retos. Pero es más importante cómo ves esos retos. Las personas durante su vida, pasan por tres escalones, los que llamaremos “Los 3 escalones de la evolución personal”.

Aquí no  puedes pasar de un salto para llegar del primero al tercero. Tienes que pisar por cada uno. Hay personas que se quedan para siempre en el primer o segundo escalón. Tu desafío, como en un juego, es llegar al tercero.

Estos son los tres escalones de la evolución personal:

1.- Sufrir.

“¿Por qué Dios no se apiada de mi?” “¿Por qué las personas son tan malas?” “¿Por qué me tiene que pasar esto a mi?”.
Esta forma de pensar cierra todas tus posibilidades de crecer. Hace que te encierres en un círculo vicioso de tristeza, del que rara vez escapas durante tu vida.

Pero cuando dejas de lado el sufrimiento, empiezas a ver las cosas desde otra perspectiva y eso es lo que te posiciona en el segundo escalón.

2.- Aprender de las derrotas.

Es la mentalidad de “¿Qué puedo aprender de esto que me está pasando?” “¿Qué puedo hacer al respecto?”. Este es el segundo escalón de la evolución personal.  Superas la mentalidad de sufrir y comienzas a crecer. Pero este escalón solo es una verdad a medias. Si te quedas en él, serás una luchadora incansable que se enfocará en el éxito desde el punto de vista social: dinero, casa, familia, etc.

Y tarde o temprano durante tu vida, en especial cuando estés a punto de llegar a la vejez, te darás cuenta que has estado pedaleando en el vacío “¿Qué sentido tiene todo lo que estoy haciendo? Algo me falta”.
Pero si luchas con tenacidad por encontrar la respuesta, tarde o temprano subirás al tercer escalón…

3.- El propósito de tu vida.

Llegarás a ver tu vida, no como un mero accidente, sino como una misión de vida que tienes que llevar a cabo.
Te voy a pedir que retrocedas en el pasado 10 años. Y veas como cada una de las acciones de tu vida, te llevaron cuidadosamente al momento que estás viviendo hoy.

Verás con claridad que cada persona y circunstancia de tu pasado, parecen acomodarse como si fueran piezas de un rompecabezas. Descubrirás que el que te despidieran de tu trabajo, te obligó a ir por sendas que ahora estás muy agradecido.
Cada hecho está ligado con el siguiente. Cuando llegues al tercer escalón, el éxito social será secundario para ti. Al contrario de las personas que están en el escalón 1 y 2, que se enfocan en recibir, cuando estés en el escalón 3, te concentrarás en dar.

Vivirás en el presente, preguntándote que tiene que ver determinada persona o circunstancia con tu misión.
La única forma de que seas feliz plenamente, es estando en el escalón 3. En el 1, imposible. En el 2, es un parche, solo de forma temporal te sentirás bien mientras recibes aprobación de los demás por tu éxito social. Solo en el escalón 3 encontrarás sentido a tu vida.
Porque sabrás que no estás por accidente. Sabrás que tu vida tiene un propósito.

Cuando cambies de enfoque interior para buscarlo, los maestros aparecerán para enseñarte lecciones y dirigirte a cumplir tu misión. Pueden presentarse en la forma de un amigo, un niño o una nota en el periódico que por arte de magia aparecerá.
No es coincidencia. Recibirás pistas a lo largo de tu vida, que te dirán que hacer. Solo manténte alerta y sigue tu intuición.

Así que recuerda: solo cuando estés en el tercer escalón de la evolución personal experimentarás esa sensación interior de plenitud. Tu vida tiene un propósito y tu tarea es descubrirlo.

Y tú, ¿en qué escalón te encuentras?

¡Hola! ¡Bienvenidas al mundo de la Danza del Oriente!

La antigua Danza Oriental es uno de los ejercicios más beneficiosos para la mujer. Con raíces ancestrales este arte femenino otorga a quien lo practica beneficios inestimables. Los movimientos circulares, suaves y femeninos de esta danza liberan y desbloquean tensiones profundas de las que a veces no se tiene conciencia. Además de ser una práctica sanadora, la Danza Oriental Terapéutica, o Danzaterapia Oriental, es una herramienta que las mujeres podemos utilizar para conectarnos con nuestra esencia logrando un equilibrio mental-emocional-espiritual que permite la sanación del ser y la libertad del alma.

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